Como parte de mi participación en el International Visitor Leadership Program (IVLP) 2026 del Departamento de Estado de los Estados Unidos, tuve la oportunidad de desarrollar una importante jornada de trabajo en Cleveland, Ohio, enfocada en dos dimensiones fundamentales de la lucha contra el crimen transnacional: la protección del sistema financiero y la investigación de organizaciones criminales.

Durante la jornada visitamos la Reserva Federal de Cleveland y posteriormente la oficina del Federal Bureau of Investigation (FBI) en Cleveland, donde conocimos diferentes experiencias, herramientas y mecanismos de coordinación utilizados para enfrentar amenazas que cada vez tienen un carácter más complejo e internacional.
Estos encuentros permiten comprender que combatir al crimen organizado no solamente implica actuar contra quienes ejecutan actividades ilícitas. También requiere identificar sus recursos, seguir los movimientos financieros, proteger las instituciones y desarrollar investigaciones capaces de conectar operaciones que pueden extenderse por diferentes territorios.
Protegiendo el sistema financiero frente al dinero ilícito
En la Reserva Federal de Cleveland tuvimos la oportunidad de conocer estrategias y mecanismos relacionados con la prevención del lavado de dinero, financiamiento del terrorismo, delitos financieros y fraude.
El sistema financiero puede convertirse en uno de los principales objetivos de las organizaciones criminales cuando buscan ocultar, movilizar o incorporar a la economía formal los recursos obtenidos mediante actividades ilícitas.
Por esa razón, prevenir el uso indebido de las instituciones financieras requiere controles, supervisión, análisis de riesgos e intercambio de información entre diferentes actores.
En Estados Unidos, la Reserva Federal participa en la supervisión del cumplimiento de las disposiciones relacionadas con la Bank Secrecy Act y los programas de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo aplicables a las instituciones bajo su supervisión.
Estos mecanismos buscan ayudar a identificar operaciones sospechosas y proteger al sistema financiero frente al uso de recursos provenientes de actividades criminales.
Seguir el dinero para combatir estructuras criminales
Una organización criminal necesita recursos para operar.
Las ganancias generadas por narcotráfico, fraude, corrupción, tráfico de personas y otras actividades ilegales deben ser movilizadas, almacenadas o transformadas de alguna manera para poder ser utilizadas.
Por eso, la capacidad de identificar movimientos financieros sospechosos y detectar posibles vínculos entre dinero y actividad criminal representa una herramienta importante dentro de las estrategias modernas de seguridad.

La lucha contra el lavado de dinero permite atacar no solamente una actividad criminal específica, sino también las estructuras financieras que sostienen y benefician a las organizaciones involucradas.
El intercambio en Cleveland nos permitió conocer cómo la supervisión financiera, los controles basados en riesgo y la coordinación con otras instituciones pueden contribuir a ese objetivo.
Investigación e inteligencia desde el FBI de Cleveland
Posteriormente visitamos la oficina del FBI en Cleveland, donde conocimos experiencias relacionadas con investigación, inteligencia y combate a diferentes amenazas criminales.
El FBI desarrolla investigaciones en áreas que incluyen crimen organizado transnacional, terrorismo, ciberdelincuencia y delitos financieros, entre otras.
Muchas de estas amenazas están cada vez más conectadas.
Una organización criminal puede utilizar herramientas digitales para cometer fraude, estructuras financieras para mover recursos ilícitos y conexiones internacionales para desarrollar operaciones en diferentes países.
Esta realidad obliga a las instituciones responsables de la seguridad a combinar investigación criminal, inteligencia, tecnología y cooperación interinstitucional.
Crimen organizado en una realidad cada vez más digital
Otro de los grandes desafíos actuales es la evolución tecnológica de las actividades criminales.
Las nuevas herramientas digitales han generado enormes oportunidades para nuestras sociedades, pero también han permitido que delincuentes operen a distancia, oculten su identidad, movilicen recursos y ataquen personas, empresas e instituciones desde diferentes lugares del mundo.
El FBI es la principal agencia federal estadounidense encargada de investigar ataques e intrusiones cibernéticas y desarrolla capacidades específicas para identificar y enfrentar este tipo de amenazas.
La ciberdelincuencia demuestra nuevamente por qué las fronteras tradicionales son cada vez menos suficientes para comprender el funcionamiento del crimen organizado.
Un ataque puede originarse en un país, utilizar infraestructura ubicada en otro y afectar víctimas en múltiples jurisdicciones simultáneamente.
Por eso, la cooperación y el intercambio de información se han convertido en herramientas indispensables para la seguridad moderna.
Dos instituciones, un desafío compartido
Las visitas a la Reserva Federal de Cleveland y al FBI permitieron observar dos componentes distintos, pero estrechamente relacionados, del combate a la delincuencia transnacional.
Por un lado, encontramos los mecanismos destinados a proteger el sistema financiero e identificar posibles movimientos de recursos ilícitos.
Por otro, las capacidades de investigación e inteligencia necesarias para identificar, perseguir y desarticular a las organizaciones responsables de actividades criminales.
Cuando estas capacidades trabajan de manera coordinada, las instituciones pueden comprender mejor tanto las operaciones criminales como las estructuras económicas que permiten sostenerlas.
Aprendizajes para fortalecer nuestras capacidades
Para mí, estas experiencias representan una oportunidad invaluable para conocer modelos de trabajo, intercambiar conocimientos y ampliar nuestra perspectiva sobre los desafíos actuales de seguridad.

El objetivo no es simplemente observar cómo funcionan las instituciones de otro país.
El verdadero valor está en poder identificar experiencias, metodologías y buenas prácticas que puedan servir para fortalecer nuestras propias capacidades, tomando siempre en cuenta la realidad y las necesidades particulares de El Salvador.
Al mismo tiempo, nuestra participación en estos espacios nos permite compartir la experiencia que nuestro país ha desarrollado durante los últimos años frente a las estructuras criminales.
Cooperación entre El Salvador y Estados Unidos
El crimen transnacional, el lavado de dinero, los delitos financieros y las amenazas cibernéticas son problemas que difícilmente pueden ser enfrentados por un país de manera aislada.
Las organizaciones criminales aprovechan las conexiones internacionales. Las instituciones responsables de combatirlas necesitan hacer lo mismo mediante cooperación, intercambio de información y relaciones profesionales sólidas.
Cada jornada del IVLP 2026 representa una oportunidad para continuar construyendo esas relaciones y adquirir conocimientos que puedan traducirse en mejores herramientas para nuestros países.
Seguimos representando a El Salvador, aprendiendo de experiencias internacionales y fortaleciendo los vínculos de cooperación que nos permitan enfrentar de mejor manera las nuevas formas del crimen transnacional. 🇸🇻🤝🇺🇸




