Mi participación en el International Visitor Leadership Program (IVLP) 2026 no solamente representó una oportunidad para conocer el trabajo de instituciones de Estados Unidos.
También permitió compartir experiencias con profesionales de distintos países de nuestra región que enfrentan un mismo desafío: el crimen organizado transnacional.
El proyecto Regional Collaboration to Combat Transnational Crime reunió a participantes con diferentes experiencias profesionales para analizar modelos de investigación, cooperación institucional, seguridad fronteriza y estrategias frente a organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras de un solo país.

Una experiencia verdaderamente regional
Uno de los mayores valores del programa fue precisamente su carácter regional.
Durante varias semanas compartimos jornadas, reuniones y visitas con representantes de diferentes países, cada uno aportando la experiencia y los desafíos de su propia realidad.
La Embajada de Estados Unidos en Perú destacó recientemente la participación de los peruanos Noam Lopez y Diana Regalado en este mismo programa, resaltando el intercambio de experiencias con especialistas del Departamento de Justicia, Departamento de Estado, FBI y DEA.
Esto refleja precisamente uno de los objetivos centrales del IVLP: conectar profesionales de distintos países para intercambiar conocimientos y construir relaciones que puedan fortalecer la cooperación internacional.

Aprendiendo de instituciones especializadas
A lo largo del programa tuvimos la oportunidad de conocer diferentes componentes de la estrategia estadounidense frente al crimen transnacional.
Las jornadas incluyeron acercamientos con instituciones vinculadas a investigación criminal, inteligencia, combate al narcotráfico, seguridad fronteriza, delitos financieros y cooperación entre agencias.
Entre las instituciones y experiencias conocidas durante el programa estuvieron el Departamento de Estado de los Estados Unidos, FBI, DEA, Homeland Security Investigations, U.S. Customs and Border Protection y U.S. Coast Guard, además de organismos estatales y centros especializados.
Cada encuentro permitió comprender una parte diferente del mismo problema.
El crimen organizado moderno utiliza fronteras, sistemas financieros, tecnología y redes internacionales, por lo que enfrentarlo requiere instituciones que también sean capaces de trabajar de manera coordinada.

Compartir también la experiencia de El Salvador
El intercambio no fue únicamente una oportunidad para escuchar.
También permitió compartir las experiencias que cada uno de nuestros países ha desarrollado frente a la delincuencia organizada.
En el caso de El Salvador, pudimos llevar a estos espacios la experiencia acumulada durante los últimos años en materia de seguridad y combate a estructuras criminales.
Escuchar las experiencias de otros países y compartir la nuestra permite identificar coincidencias, diferencias y herramientas que pueden servir para enfrentar desafíos comunes.
Más cooperación, más capacidad frente al crimen
Las organizaciones criminales transnacionales no actúan dentro de una sola jurisdicción.
Pueden mover dinero, drogas, armas, personas e información a través de diferentes países, lo que obliga a las instituciones responsables de la seguridad a desarrollar mecanismos cada vez más sólidos de cooperación.
Por eso, construir relaciones entre investigadores, funcionarios, especialistas e instituciones de diferentes países tiene un valor que va mucho más allá de una visita académica.
Compartir información, experiencias y buenas prácticas permite fortalecer nuestras capacidades para responder frente a amenazas que afectan a toda la región.

Una red de cooperación que continúa
El IVLP demuestra que la seguridad también se fortalece creando vínculos profesionales entre países aliados.
Durante esta experiencia pudimos conocer especialistas estadounidenses, intercambiar ideas con representantes latinoamericanos y analizar estrategias frente a problemas que compartimos como región.
Me llevo conocimientos, experiencias y relaciones profesionales que pueden contribuir a seguir fortaleciendo el trabajo que realizamos desde El Salvador.
Frente al crimen transnacional, ningún país puede trabajar completamente solo. La cooperación regional nos permite ser más fuertes, compartir capacidades y construir respuestas más efectivas para proteger a nuestra gente. 🇸🇻🤝🇺🇸
Fuente relacionada: Embajada de Estados Unidos en Perú




